Audax Xacobeo 2014

20Como pasa el tiempo……

Hace nada, planificando la temporada y ya, sin darnos cuenta, uno de los objetivos del año se presenta ante nosotros como un regalo a un niño.
Duros entrenamientos, madrugones, dolores, etc…  pero, cuando tenemos delante algo tan duro, por lo menos en mi caso, siempre aparecen las dudas de si se habrán realizado bien las cosas, si me faltan kilómetros, si he subido suficiente… en fin, los miedos y reservas que creo será lógico tener.

Este Audax Xocobeo 2014 se presentaba en “duo”, solo seríamos mi padre (José Mª) y yo, quienes la habíamos incluido en nuestro calendario de brevets.

Por mi parte estaba encantado de poder intentar completar por primera vez este proyecto que ya puso en marcha mi padre hace tres años (y en esa ocasión, fue el SOLO, quien se aventuró a completarlo). El año pasado acompañe a los Audax hasta Ponferrada, ya que mi objetivo de ese año era alcanzar los 500 km.

AL LIO
:

 1Quedamos el jueves a las 06:00 am, para salir con la fresca, ya que las previsiones eran de temperaturas muy altas.

Poco a poco va amaneciendo y recorremos los primeros kilómetros de la ruta, los cuales conocemos a la perfección, son habituales en las salidas de entrenos. Nos encontramos rápido en Aldea del Fresno desde donde comenzamos con la subida a Chapineria, desde el principio desarrollos muyyyyyyy cómodos y siguiendo las indicaciones del veterano: “calma, calma, sube piñón… que nos queda mucho”.

Sigue la ruta con toda normalidad, eso si con mucho tráfico, hasta el Primer Control en San Martín de Valdeiglesias (73 km), donde desayunamos algo y sello al canto. Tras unos ajustes de cala de mi padre, nos ponemos en marcha hacia El Barraco, como no, comentando los puertos de La Grediana, ya que muchos de ellos están a escasos kilómetros de nosotros (otro reto precioso que habrá que intentar).

3 24

El calor comenzaba a apretar y se nos presenta delante al Puerto de la Paramera, pero sin problema, aire a favor, ritmo cómodo y un lujo de subida, el año pasado por la noche se me hizo eterno. Conseguimos coronar y ya se divisa el Segundo Control en Ávila (127 km). Nos aproximamos al desvío cercano la muralla de Ávila, con esos jardines, el azul del cielo, un contraste de colores que nos llena de energía. Otra parada para sellar5, pillar bien de agua y comer algo.
Ahora el terreno sería muy distinto, para mi la Fase II de la ruta, unos 300 km iguales, casi monótonos y sin desniveles. OJO con este tramo!!! ya que te invita a poner plato, bajar piñones y darle cera, pero eso que lo hagan otros. Me avisa mi padre que es mejor perder una hora con velocidades tranquilas, que luego lamentarse en la Fase III.
Pues nada, no tenemos prisa, así es que fuera plato, marcheta cómoda y dando relevos van pasando los kilómetros, pero con las altas temperaturas son muchas las paradas que hay hacer para refrescarse.

Serían las 15:30 horas cuando llegamos al Tercer Control en Arévalo (185 km), paramos a comer algo consistente, pero con el calor solo apetecía beber y beber, de momento las sensaciones que llevábamos eran muy buenas y con ganas de seguir.

 6Rectas interminables, paisaje muy soso y calor, calor, mas calor, por lo que nueva parada en una gasolinera, con dos paisanos y claro había que explicarles que venimos desde Madrid y hemos salido a las 06:00, hasta aquí lo entienden, pero el tema se complica cuando hay que explicarles que vamos a Santiago del tirón, buenoooooo la hemos liado, eso ya no lo pueden entender, hay que dormir nos dicen jajajajajajaja.

Se me ha olvidado decir, que desde que coronamos el Puerto de la Paramera, lo del aire a favor se terminó, muchos kilómetros  en los que, aunque no muy fuerte, llevábamos un aire en contra que te hace ir un puntito “jodido”, esa sensación de que poco a poco hay desgaste.

Entre tanto campo seco, comenzamos una bonita bajada hacia un embalse, que recordaba muy bien del año pasado, zona bonita que te da un cambio de aires frescos, aunque por poco tiempo, pero algo es algo.

 7Ya, a lo lejos, se divisa nuestro Cuarto Control en Toro (km 284), nuestra siguiente meta, nos vamos acercando y toca la subidita al pueblo, que se hace pesada. Llegamos deshidratados y dos jarritas heladas de clarita nos entraron de lujo. Sello, descanso, bocatas y había que seguir, recordaba que este nuevo tramo era algo pestoso, aunque poco a poco el sol parece que perdía fuerza y se podía llevar. Nubes de mosquitos se van empotrando con nosotros, no por nuestra super-velocidad, sino por el aire en contra.
 8La noche nos pilla por esas carreteras secundarias sin coches, pero tenemos que tomar la nacional VI que nos llevaría dirección Benavente, nos queda poco para llegar a este punto pero mis sensaciones no son buenas, el culo fatal, cansancio, fatiga y como que la rodilla quiere darme la noche. Mi padre baja un poco el ritmo y llegamos al Quinto Control en Benavente (359 km), cenamos algo y me dice que si quiero nos quedamos a dormir, la verdad, ganas no me faltan pero el cuerpo me pide aprender a superar estos bajones en ruta y le digo que no, que seguimos, pero me convence y pedimos habitación, pero toma ya, que está completo!!! Nos indican que hay otros dos hostales en ruta antes de salir de la población, así es que nos ponemos en marcha pero “ostia” no vemos nada y estamos en las afueras de Benavente, no hay más pelotas que prepararse para seguir. Me empiezo a recuperar, buenas sensaciones, pero antes de La Bañeza es mi padre quien no va, la cena no le ha caído bien y no pilla ritmo, por lo que al pasar por un hostal, 9decidimos que ahora si, quedarnos 3 horas a descansar y ducharnos.

Tras tres horas de descanso, si lo podemos llamar a sí, volvemos a la ruta (serían las 06:30 am), cuesta arrancar, pero es lo que toca. Vuelve a amanecer y nos vamos acercando a Astorga, donde comienza la Fase III de la ruta (o Fase Infierno jajajajajaj).

Al pasar Astorga, comienza a ir subiendo el terreno, hasta que nos adentramos en el Puerto del Manzanal, lo bueno de esta subida es que nos brinda alguna zona de descanso y no es excesivamente duro, conseguimos coronar los dos juntos, una fotillo y a comenzar la bajada, que gustito la primera bajada larga en muuuuuuchos kilómetros, que relax!!!

 10Llegamos a nuestro Sexto Control en Almázcara (km 474), donde el año pasado el grupo se quedó a dormir y yo finalice mi objetivo, pero este año tocaba seguir. Nos entra hambre de lobos y nos paramos en un restaurante al salir de esta población, de lujo… nos preparan lo que les pedimos, un trato excepcional y preparados para afrontar el “infierno”· que se nos presentaba.

Comenzamos la bajada hacia Ponferrada, zona que conozco bastante, aquí sí que se echó de menos a Adelilla, ya que hemos rodado mucho por estas bonitas tierras de donde ella es, que si subida al Puerto del Morredero, que vamos a Corullón, jejejejejejej, aiiiin que morriña me entró…

Llegamos a Villafranca del Bierzo, punto desde donde comienza la subida al Puerto de Piedrafita, los primeros kilómetros son muy suaves y aviso a mi padre que lo duro comienza en Las Lamas, al llegar allí, al pilón jajajajajaj. Con el calor que hacía a refrescarse en la fuente que ya tenía controlada de una inspección que hicimos Adela y yo hace un mesecillo por allí.

 11Se nota que ya estamos en pleno Camino de Santiago ya que se ven muchos peregrinos en ruta.

Joder que duro se hacen algunos tramos desde aquí, llevando tantos kilómetros las rampas parecen paredes, pero se llega a Piedrafita, que cara de satisfacción puso mi padre al superar este primer tramo de subida, ya que la cosa no acaba aquí, nos quedan unos 4 km a O´Cebreiro y otros 6 km al Séptimo Control en el Alto del Poio (km 547)

Coronamos, mucho ambiente peregrino arriba, descansando y mirando sus mapas. Seguimos, yo pensaba que esto sería bajada, pero no, los primeros kilómetros empiezan a bajar, pero se sube, baja, sube, hasta que por fin ya si comienza una rápida bajada dirección Samos, por fin un poco de recuperación en las piernas.

 13Aunque al bajar, el perfil sigue siendo un rompe-piernas, en uno de esos repechos (que mi padre ya llamaba puertos), nos adelanta una peregrina a un ritmo de la leche, resulta que iba con una bici a motor, toma ya que me quedé a cuadros, pero iba de lujo.

Llegamos al Octavo Control en Sarriá (km 586), serían las 18:45 horas y apetecía un descanso y comer algo en condiciones para afrontar la noche. Buenos bocatas de pollo, unas bebidas, un café con bollo casero, vamos lo que pusieran caía.

Después de hacer nuestras previsiones, ya que el haber parado a dormir, nos retrasó los planes, nos ponemos en marcha y copón, ni tiempo para la digestión, fue salir de Sarriá y primer puerto de unos 6 km si no recuerdo mal, con rampas de 9%-12%, que sí, que tampoco es mucho, pero con los kilómetros que llevamos en las piernas, creo que nos podemos permitir el lujo de llamarlos PUERTOS.

 17Zona chula de la ruta, que bajada más bonita hacía Portomarín, IMPRESIONANTE, igual que el pueblo y la zona donde está, pero nuevamente a subir, mi padre me va indicando los “puertos” que nos quedan hasta el cruce.

Justo antes de ese punto, dos jabalís enormes se cruzan en el camino.

18Punto complicado para no despistarse, que el año pasado dos Audax se fueron para otro sitio.

Comienza a hacer fresco y desaparecer la luz del sol, por lo que parada para luces, chalecos, etc… y nos metemos en un bosque, buaaaaa!!! me encantó este tramo, era como estar en una película medieval, pasando pueblos de cuatro casas, con los cementerios sin vallas, las propias tumbas eran el límite del cementerio, me impacto esta zona, eso si los repechos no faltaban, sube y baja cada dos por tres. También se pasaba por muchos albergues y zonas para los peregrinos.
Entrábamos en la cuenta atrás de nuestro kilometraje, por debajo ya de los 100km para meta.

Al salir de esta zona, hay un mesón donde paramos para pillar agua, llamar a casa para avisar de cómo íbamos, eran las 23:00 horas, estábamos en el Noveno Control en Lestedo (km 622), menudo olorcito a churrasco que salía de la barbacoa.

Vuelta a la ruta y vuelta a la civilización, se pilla una nacional y otra vez mucho tráfico, pero llevamos buenas luces y se nos ve bien.

Con diferencia este tramo fue el más duro, tanto por el cansancio como por el continuo sube y baja del terreno, parece que no pasaban los kilómetros, ya había un poco de desesperación por parte de los dos.

El culo iba como una flor y hacía frio, las manos dolían de apoyar en el manillar, los resoplidos salían sin pensar de nuestro interior jajajaja

 19Queda poco, hay que desviarse en un tramo, ir con mucho cuidado para encontrar el camino, vamos que si vengo yo solo todavía estoy buscando con lupa como pillar la N634.
Estamos muy cerca, ya solo quedan unos 9km pero como no conozco nada se me sigue haciendo eterno, con lo poco que queda y me entra hambre, meto mano a la bolsa y sorpresa, no queda nada, pero si llevaba kilos de barritas, geles, medias noches, jodo que “ferrari”, yo creo que vuelvo con más kilos.

Ya estamos entrando en Santiago, por fin, solo nos queda llegar al hotel, la verdad es que muy directo, un giro por aquí otro por allí y al final, estamos en la puerta, NOS DAMOS UN ABRAZO, reto conseguido después de 707 km, eran las 03:50 horas.

Dejamos las bicis, ducha rápida, cremas y al sobre.

Tras un merecido descanso, nos acercamos a la catedral, SIN LAS BICIS, para la foto de rigor y después vuelta a Madrid en avión.

Poco más que contar, ha sido algo inolvidable, con una compañía MUY MUY MUY MUY ESPECIAL (gracias por no dejar de enseñarme).

P.D. El padre: Pues anda que tú…….menuda tranquilidad sabiendo que estás ahí…..una pasada!

Por David Campos y Jose Mª Campos

Sin comentarios

Deja un comentario

Pin It on Pinterest

Share This